Si tu agencia trabaja para clientes del sector público, o si tu cliente vende productos o servicios digitales al público en general, es muy probable que su web ya esté obligada por ley a cumplir requisitos de accesibilidad. La mayoría de las agencias no lo saben hasta que reciben una consulta de licitación que lo exige, o hasta que ya es tarde.
Esta guía explica qué es la accesibilidad web, qué exige exactamente cada norma española, y qué pasa cuando una empresa no cumple, con un caso real y verificado en lugar de un ejemplo hipotético.
Qué es la accesibilidad web
La accesibilidad web es que una persona con discapacidad visual, auditiva, motora o cognitiva pueda usar un sitio web con la misma autonomía que cualquier otro usuario. En la práctica, esto significa cosas concretas:
- Navegar todo el sitio usando solo el teclado, sin depender del ratón
- Que un lector de pantalla pueda interpretar correctamente el contenido, los botones y los formularios
- Suficiente contraste de color entre texto y fondo para personas con baja visión
- Textos alternativos en imágenes que transmiten información, no solo decorativas
El estándar técnico de referencia es WCAG (Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web), del W3C. La legislación española y europea exige el nivel AA de WCAG 2.1, que es el nivel intermedio de tres posibles (A, AA, AAA), y el que se considera razonable exigir por ley sin imponer una carga técnica desproporcionada.
El marco legal español: dos normas, dos públicos distintos
En España conviven dos normas de accesibilidad web, y se confunden todo el tiempo porque obligan a públicos distintos.
RD 1112/2018: sector público
Entró en vigor el 20 de septiembre de 2018. Transpone la Directiva europea 2016/2102 y aplica a administraciones nacionales, autonómicas y locales, y a organismos que dependen de ellas o reciben financiación pública. Exige cumplimiento de WCAG 2.1 nivel AA sobre la norma técnica EN 301 549, una declaración de accesibilidad publicada y actualizada, y revisiones periódicas al menos cada tres años. La norma especifica además que la accesibilidad debe considerarse en todo el ciclo de vida del sitio (diseño, gestión, mantenimiento y actualización), no solo en el momento de la entrega. Un sitio accesible al lanzarlo que deja de serlo tras actualizaciones posteriores sigue incumpliendo.
Ley 11/2023: sector privado
Publicada en el BOE el 9 de mayo de 2023, transpone la Directiva europea 2019/882, conocida como Acta Europea de Accesibilidad. A diferencia del RD 1112/2018, esta ley obliga al sector privado: empresas que ofrecen productos o servicios digitales al público, como ecommerce, banca online o transporte. Entró en vigor para productos y servicios nuevos el 28 de junio de 2025. Los que ya estaban en el mercado antes de esa fecha tienen hasta junio de 2030 para adaptarse. Quedan exentas las microempresas con menos de 10 empleados y una facturación anual o balance total que no supere los 2 millones de euros. El estándar técnico exigido es el mismo que el RD 1112/2018: WCAG 2.1 AA sobre EN 301 549.
RD 1112/2018 y Ley 11/2023, comparadas
| RD 1112/2018 | Ley 11/2023 | |
|---|---|---|
| A quién obliga | Sector público | Sector privado (con excepción de microempresas) |
| En vigor desde | 20 de septiembre de 2018 | 28 de junio de 2025 (nuevos); hasta 2030 para servicios existentes |
| Estándar técnico | WCAG 2.1 AA / EN 301 549 | WCAG 2.1 AA / EN 301 549 |
| Declaración de accesibilidad | Obligatoria, publicada y actualizada | No exigida de la misma forma |
| Revisión periódica | Cada 3 años como mínimo | Sujeta a inspección de las autoridades de vigilancia |
Qué pasa si no cumples: el caso Vueling
En marzo de 2024, la Audiencia Nacional confirmó una multa de 90.000 euros a Vueling por incumplir las condiciones de accesibilidad de su web, además de prohibirle acceder a ayudas oficiales durante seis meses. La sanción no se basó en el RD 1112/2018, que no aplica a empresas privadas, sino en el artículo 95.3.e del Real Decreto Legislativo 1/2013, que regula los derechos de las personas con discapacidad.
El informe técnico que sustentó la sanción, elaborado por el Centro Nacional de Tecnologías de Accesibilidad (CENTAC), encontró que la web de Vueling cumplía totalmente solo 4 de los 38 requisitos de accesibilidad exigidos por la norma, un 10,53%. Otros 26 requisitos, el 68,42%, no se cumplían en absoluto. El tribunal consideró agravante que la situación apenas había mejorado desde una inspección anterior de 2016, en la que la aerolínea ya había sido sancionada y había alegado buena fe.
El caso es anterior a la Ley 11/2023, lo que confirma algo importante: incluso antes de que existiera una ley específica para el sector privado, ya había un marco legal bajo el que una empresa privada podía ser sancionada por accesibilidad. La Ley 11/2023 no crea la obligación desde cero, la amplía y la hace más explícita.
Por qué un plugin de accesibilidad no resuelve esto
Los plugins de overlay (las capas que se instalan sobre una web ya construida y prometen accesibilidad automática) actúan sobre la interfaz visual, no sobre el código. No reparan una estructura HTML mal etiquetada, no arreglan un formulario sin asociar sus campos a las etiquetas correctas, y no pueden generar por sí solos una navegación por teclado coherente si el sitio no la tenía. Un lector de pantalla sigue interpretando el código real del sitio, no la capa visual que el overlay añade encima. Ante una auditoría real, como la que recibió Vueling, esa diferencia es la que determina si los 38 requisitos técnicos se cumplen o no.
Cómo saber si tu web cumple
Una auditoría de accesibilidad real revisa, como mínimo:
- Navegación completa del sitio usando solo el teclado, sin ratón
- Compatibilidad con lector de pantalla en las páginas y flujos principales
- Contraste de color entre texto y fondo en todos los estados (normal, hover, foco)
- Estructura semántica del HTML: encabezados en orden, landmarks, roles ARIA donde corresponde
- Formularios con etiquetas correctamente asociadas a cada campo y mensajes de error comprensibles
Las herramientas automáticas de escaneo detectan una parte de estos problemas, generalmente los más superficiales. La mayoría de los fallos que generan sanciones reales, como los que encontró el informe sobre Vueling, se detectan con revisión manual.
Qué hacer si tu web no cumple
El proceso tiene tres pasos: auditoría para saber exactamente qué falla y frente a qué norma, remediación técnica de lo encontrado, y declaración de accesibilidad publicada si el sitio está dentro del alcance del RD 1112/2018. Kalyma Studio hace este proceso en marca blanca para agencias, con el coste de la auditoría descontado de la remediación si el cliente continúa.




