En muchas agencias, el cuello de botella no está en conseguir clientes, sino en sacar las webs en tiempo y forma.
WordPress suele ser el gran aliado para entregar rápido… hasta que el proceso se enreda y una web corporativa que debería estar lista en semanas se convierte en un proyecto eterno.
Si tu equipo sufre con retrasos, revisiones infinitas y webs que “se quedan a medias”, probablemente estés cayendo en alguno de estos 7 errores que frenan la producción de sitios WordPress.
La buena noticia: todos se pueden corregir con proceso.
1. Empezar a maquetar sin un paquete de materiales cerrado
Uno de los errores más comunes es arrancar el desarrollo “para ir avanzando” sin tener todo lo necesario:
- Textos definitivos
- Imágenes aprobadas
- Estructura de páginas
- Referencias visuales claras
¿Resultado?
Intercambio infinito de emails, cambios de última hora y un proyecto que nunca se cierra.
Cómo evitarlo
- Define una checklist de materiales mínimos para empezar (copy, imágenes, estructura, branding).
- No se inicia la maquetación hasta que el cliente entrega todo lo que está en la lista.
- Si el cliente no llega, se le ofrece un servicio adicional de copy o selección de imágenes.
2. Aceptar “cualquier” diseño sin pensar en WordPress
Muchas agencias trabajan con diseños que no han tenido en cuenta cómo se van a montar luego en WordPress:
- Bloques imposibles de reproducir con el theme elegido.
- Componentes ultra personalizados para una web pequeña.
- Versiones móvil que no se corresponden con el diseño de escritorio.
Esto hace que el desarrollador tenga que “inventar soluciones” sobre la marcha, perdiendo horas y calidad.
Cómo evitarlo
- Definir una librería de componentes estándar que el equipo de diseño pueda usar (hero, cards, grids, testimonios, FAQs, etc.).
- Elegir un stack WordPress definido (page builder, theme, plugins) y diseñar en función de eso.
- Hacer una revisión técnica rápida del diseño antes de pasarlo a maquetación.
3. No tener un estándar de theme, builder y plugins
Cada nuevo proyecto no puede ser un experimento distinto. Cambiar de tema, builder y plugins en cada web:
- Complica el soporte.
- Multiplica los bugs.
- Hace que el equipo tarde más porque siempre está aprendiendo algo nuevo.
Cómo evitarlo
- Definir un “setup base de agencia”:
- 1–2 themes máximo.
- 1 builder principal.
- Lista de plugins estándar (seguridad, formularios, SEO, caché, etc.).
- Documentar una plantilla de instalación para que todos los proyectos arranquen igual.
- Solo salirte del estándar cuando el proyecto realmente lo requiera.
4. No separar tareas de diseño, contenido y desarrollo
Cuando “una sola persona hace todo” (diseño, contenido, maquetación, revisiones, soporte), el proyecto avanza lento y con errores.
Además, el tiempo senior se quema en tareas que podría hacer alguien con perfil más junior o técnico.
Cómo evitarlo
- Separar claramente roles y tareas:
- Diseño / UX
- Contenido / copy
- Desarrollo / maquetación
- Usar un PM o coordinador que gestione los tiempos, los materiales y las expectativas del cliente.
- Dejar que el equipo técnico se enfoque en ejecutar, no en perseguir contenidos.
5. Gestionar el proyecto solo por email o WhatsApp
Si toda la comunicación del proyecto está repartida entre:
- Correos sueltos,
- Mensajes de WhatsApp,
- Audios,
- Hilos mezclados,
es casi imposible mantener control de cambios, entregables y pendientes.
Cómo evitarlo
- Centralizar la producción en una herramienta de gestión de proyectos (Basecamp, Trello, ClickUp, etc.).
- Tener un tablero o lista con:
- Tareas de contenido
- Tareas de diseño
- Tareas de desarrollo
- Pendientes del cliente
- Tareas de contenido
- Comunicar al cliente que todas las decisiones clave se registran ahí, no en mensajes sueltos.
6. No definir claramente el alcance (y decir a todo que sí)
Otro clásico: el proyecto empieza como “web corporativa sencilla” y termina siendo:
- Multi-idioma,
- Con funcionalidades a medida,
- Formularios avanzados,
- Integraciones externas…
Todo sin revisar presupuesto ni plazos.
Cómo evitarlo
- Definir un alcance cerrado por tipo de web (ej. web corporativa básica, web avanzada, tienda online, etc.).
- Especificar desde el inicio qué incluye y qué no incluye cada paquete (número de páginas, tipos de funcionalidad, rondas de cambios, etc.).
- Cualquier cosa fuera de ese alcance se cotiza como extra o se plantea en una segunda fase.
7. No tener un proceso de cierre y entrega
Muchas webs se quedan “al 90%” porque falta:
- Un OK formal del cliente.
- La última revisión de textos.
- El pequeño cambio en el footer.
Al no haber una fase clara de cierre, el proyecto se alarga semanas y el equipo no puede liberar espacio mental ni operativo para nuevas webs.
Cómo evitarlo
- Incluir en el proceso una fase de cierre con:
- Revisión interna de calidad.
- Envío de la web al cliente con checklist de puntos revisados.
- Fecha límite para solicitar cambios finales.
- Revisión interna de calidad.
- Después de esa fecha, cualquier modificación se gestiona a través de mantenimiento o bolsa de horas.
Si querés acelerar la producción sin ampliar equipo
Si tu agencia ya vende webs WordPress pero la producción se atasca por falta de manos técnicas o de proceso, una opción es apoyarte en un partner externo en marca blanca.
En Kalyma Studio trabajamos solo con agencias, como “equipo WordPress invisible”:
- Maquetación limpia y ordenada.
- Entregas rápidas.
- Procesos definidos para que no tengas que gestionar al detalle cada proyecto.
Así tu equipo puede enfocarse en lo que mejor hace: conseguir clientes, diseñar y hacer crecer la cuenta.




